El volcado

¿Qué sucede con nuestro ordenador cuando su disco duro está lleno de información? ¿No es cierto que va muy lento, tanto que incluso llegamos a desesperarnos?

Lo mismo ocurre con nuestro cerebro.  Él está hecho para pensar y para recordar cosas.  El problema es que, igual que el ordenador, mientras tengamos tan solo unas pocas cosas dando vueltas de forma que tenga sus procesos de descanso, trabajará rápido…pero ¡ay! ¿qué ocurre cuando tiene tantísimas cosas que pensar y recordar que apenas pueda parar? pues le ocurrirá exactamente igual que al pc.

Si añadimos además que tan solo puede prestar plena atención a 7 cosas a la vez, podremos llegar a la conclusión fácil que constantemente estamos añadiendo y reañadiendo cosas que no debemos olvidar, con el consiguiente estrés se ello supone.

¿Y qué ocurre cuando quiero añadir algún pensamiento más? pues que es misión imposible, simplemente no queda hueco.  Y aquí es donde se puede activar el principio del vacío para que eso no ocurra.

Es completamente imposible meter una caja más en un almacén que está lleno, de forma que lo que deberemos hacer con nuestro almacén es permitirle una salida constante creando un espacio vacío constante.  Ese vacío será ocupado más adelante por nuevas cajas, pero como que en otro lado del almacén habremos gestionado la salida de otro material, el vacío permanecerá de forma constante.  Así siempre tendrá cabida para nuevas cajas ¿cierto?.  Pues este, ni más ni menos, es el principio del vacío.

¿Y cómo podemos aplicarlo? Mediante un ejercicio simple: hacer un volcado de seguridad (como en los ordenadores) de nuestro propio cerebro. Tan solo os llevará cinco minutos al día y es extremadamente efectivo.

Sentaros con tranquilidad PARAD y PENSAD (lo pongo en mayúsculas porque se nos ha olvidado hacer ambas cosas!!) en todo aquello que debéis hacer o que no queréis olvidar.  Escribidlo en una agenda o libreta (así no se perderá) y fechadlo.  Después agrupadlo por orden de preferencia o prioridad. ¿Fácil no?

Actuando así crearemos sitio para nuevas ideas creativas o acciones que antes no veíamos por el cúmulo de información y es más, seguramente escucharemos más a los que tenemos alrededor y aprenderemos un poquito más (que siempre va bien).  Así que…descartad aquello de “¡no, si ya me acuerdo!”, vaciadlo apuntándolo.  Si no lo hacéis iréis por la vida pensando en lo mismo y a piñón fijo, perdiéndoos toooooooooda la magia que os rodea.

Si no queréis pasaros la vida en un bucle de pensamientos como un perro persiguiendo su propio rabo, ya sabéis…volcad la mente.

Diana Llapart