El camino

No hay camino hacia la felicidad, la felicidad es el camino.

Me pregunto cómo una frase tan sencilla puede ser tan complicada.

Y cuando hablo de complicada, no me refiero al hecho de entenderla, imagino que todo aquel que la lee lo hace, si no de asumir lo escrito: la felicidad es el camino.Estamos tan bombardeados con información sobre la felicidad, wellness, paz interior, crecimiento personal que nos llega con un solo click o un pulso del dedo índice en el smartphone, que en ocasiones olvidamos profundizar en el significado real de esas frases tan bonitas a las que todos queremos llegar.

Las miramos con nostalgia porque nos hacen sentir bien y después volvemos a vestir la armadura que nos dispersa de cualquier sentimiento auténtico.

Curioso.

Una GRAN amiga me dice mientras estiro mi tabla/espalda en la clase de yoga intentando tocar mis pies, no te preocupes el objetivo no es llegar, el objetivo es el camino. Disfruta del camino y sonríe en el proceso.

No hay camino a la felicidad, la felicidad es el camino.

Cuando se entiende este concepto y se aplica, llega la serenidad, la paz y se es absolutamente consciente de que todos los pasos que andes a partir de aquí los disfrutarás plenamente.  Disfrutas el momento, por duro que sea.

Y en el momento de la despedida entiendes, descubres que tienes el tiempo necesario para ordenar tus recuerdos antes que ordenar el dolor, desde la serenidad y la paz que te otorga el amor inmenso que sientes por todo lo que te rodea, por aquellos se han ido.

Disfrutas del poder de la humanidad, de su potencial de unión ante situaciones difíciles, de su apoyo sincero y te das cuenta que este Mundo tiene una gran oportunidad porque la fortaleza de la especie humana está en él.

Disfrutas del momento de poder despedirte, de poder amar y llorar sin tapujos, de poder abrazar a todos aquellos que estén en cuerpo o en alma, y que han venido a abrazarte con sus alas de ángel.  Disfrutas el poder compartir ese momento y llenarlos del amor que sientes.

La felicidad es el camino.

Y en el camino está todo.

Diana Llapart