Mi sistema operativo

Debo de estar volviéndome obsoleta, porque mi sistema operativo comienza a fallar.  Los registros que me instauraron de serie que venían definidos por unos valores estándar ya no funcionan como debieran dando como resultado una pasividad de todo lo que hasta ahora, el mundo había juzgado importante.

Así mismo mi contador del tiempo debe de haberse recalentado por la actividad ya que mi percepción del mismo es a cámara lenta.  Le sonrío al tiempo y éste me devuelve la sonrisa mostrándome todo lo que hasta este momento me había perdido, enseñándome la luminosidad de la luz, el sentimiento por aquellos que siento cerca y la magia de una buena conversación sobre nada en especial, tan solo el placer de compartirla con quien realmente quiero.

Necesito un cambio de IOS a una versión superior, ya que soy consciente de que deja de preocuparme qué hacer, si no se hace bien o qué decir, si no es coherente, y soy cada vez  más consciente de mi pequeña participación en el cómo de las cosas más que en el qué de la fama.

Todo ello ha dejado ya de preocuparme a unos niveles realmente estremecedores ya que mi mirada se vuelve mucho más a observar a quien tengo el privilegio de tener a mi lado, cerquita, que a cualquier famoso conocido, labor o batalla con cuantiosos beneficios económicos o sociales.

Debo necesitar también un antivirus que ponga mi conciencia sobre “el tener” en orden, porque que he llegado a la conclusión que lo único que necesito es sentir alegría, amor, paz, acción bien llevada y armonía con todas las personas que son dichosas conmigo y desean hacer algo realmente espectacular con este mundo: avanzar con pasión y sin queja.

Me preocupa ser víctima de algún troyano que haya modificado el chip del consumismo global dentro de mi sistema operativo, porque soy mucho más feliz con cosas sencillas que no se rigen por un cómputo macro o micro económico como se dice en las noticias de la “tele”.

Es raro, pero a pesar de todas las carencias en mi sistema operativo, a pesar de todos los posibles problemas que pueda encontrar en mi camino, a pesar de mi ignorancia en el nombre de las celebridades del momento o de libre pensadores de moda que no conozco y cuyos nombres todos intentan recordar, me siento bien conmigo misma… en paz y bien.

Buda dijo una vez que el camino de la iluminación comienza cuando eres realmente consciente de que tienes problemas…pero que eso no te importa demasiado.

No sé si estaré en el camino de la iluminación o si necesito un cambio en los chips de mis circuitos, pero de momento creo que voy a disfrutar un poquito más de este obsoleto sistema de arranque…

Diana Llapart